«¿Cuáles son las reglas de este juego que no termino de entender?»

Estándar

Después de todo lo sucedido, lo ideal es justamente volver a ordenar el caos. En este momento, el orden y el sentido me son más necesarios e indispensables. Justo ahora, que terminé dado vuelta de cabeza contra el suelo. Porque si algo hay que asumir, es que por mucho que nos esforcemos, que observemos, que aprendamos e imitemos, no hemos podido encontrarle sentido a todo esto.


Y tratamos de entender. Pero no hay nada qué entender. La vida es una cosa a la que no se le puede pedir mucho sentido. Y aunque a veces preferiríamos dormir el sueño perpetuo, de una vez y por todas… Y aunque hay momentos en los que no albergamos esperanza alguna, y jugamos a dormir hasta altas horas de la tarde, tratando de evadir el hastío de realidades que nunca pedimos vivir, aquí estamos. Aquí seguimos.


Vivos. Con el pulso latiendo. Con los párpados impacientes por abrirse de par en par. Dejar que la luz entre, y con ella, la visión del mundo que existe (nunca el que nos prometieron en las grandes historias de la infancia).
Y no hay día en el que no despierte con la vaga idea de que todo ha sido un sueño; un sueño que no pedimos y que al encender las pupilas todo será diferente. Pero eso nunca va a suceder y creo que ya es momento de madurar. De asumir que el paraíso no existe, y que no hay otro remedio que no sea el forjarnos nuestro propio paraje personal. A veces me da miedo pensar que el único que sentido que tiene todo esto, es aquél que yo podría darle si acabara con todo. Contigo. Conmigo.


Si la vida no tiene sentido, ¿Cómo hace uno para darle uno? ¿Hay que caminar hasta encontrarlo, como quien encuentra una moneda tirada en el piso? ¿Hay que volar a ciegas hasta estamparse con él? ¿Hay que dejarse caer en picada en una noche sin luna, en la parte más profunda de un océano para que sea el sentido de la vida quien termine salvándonos de morir entre las olas saladas de tantas lágrimas ajenas?


¿De qué se trata todo esto? ¿Cuáles son las reglas de este juego que no termino de entender? ¿Sirve de algo observar a los demás corredores? ¿Es que acaso debería de aprender a correr como ellos? ¿Obtener el éxito como ellos? ¿Ganar dinero, y estilo de vida, y un cuerpo perfecto y viajes a la playa para sentir que he triunfado? ¿Cuántos automóviles y de qué color tendrían qué ser, o cuánto dinero debería de tener en mis cuentas bancarias para tener la mínima sensación de que estoy haciendo lo correcto con mi vida? ¿Para erradicar la idea de que todo esto no es sino el más formidable, el mas grande e irreparable de todos mis fracasos? ¿Cómo aprenden ustedes, cómo determinan o detectan que lo que están haciendo es lo correcto y que van por buen camino? ¿Cuál es el sentido que le dan a sus vidas? Está más que claro que no puedo (ni quiero) darle a mi vida el sentido que ustedes le dan, pero ¿cómo hacen?


¿Cómo deciden y descubren que lo hacen vale la pena? ¿Y qué sucede después de que lograron algo?¿Vuelven acaso a sentirse vacíos? ¿Vuelven a sentir que nada tiene sentido y siguen buscando, voraces, la satisfacción personal en el mundo material? ¿Se evaden yendo de compras? ¿Comen? ¿Cogen? ¿Salen a buscar el regazo de alguien que les haga olvidarse de cuán solos están? ¿Cómo viven? ¿Cómo soportan todo eso? 
No quiero la llave del mundo. No quiero las claves del mundo.Solo quiero entenderlos. Solo quiero saber qué los hace funcionar cada mañana.


Qué extraña fuerza los impulsa a abrir los ojos, abandonar la cama y aún mirarse a los ojos en el espejo del tocador y decirse a sí mismos “Todo esto tiene sentido, y es por ello que sigo haciéndolo”.


¿Con qué certeza? ¿Con qué seguridad? ¿Quién devora los sueños más oscuros en el lado vacío de sus camas?
Estoy harto de los placeres sencillos. Hastiado de la vida material. Cansado de perderme solo y ebrio en la pista de baile de un club de moda, tratando de encontrarme en los ojos danzantes de los asistentes, sin encontrar mas que miedo, temor, inseguridad y autodesprecio.


Si alguno de ustedes lo sabe, por favor no dude en decírmelo.Sé que no puedo vivir la vida igual que ustedes (nunca podré y es algo que he asumido).


Pero al menos tendré referencias, tendré apuntes, y observaciones en alguna libreta de campo. Sabré al menos cómo viven. Si no habré de hallar el sentido a todo esto, al menos me quedaré un poco apaciguado de saber que alguno de ustedes sí supo. Eso me pondría contento. 

De verdad.

(Créditos: Jonathan Miguel Téllez T.)

¿Difícil?

Estándar

¿Difícil? Difícil o no todo debe continuar. ¿Por qué pasan estas cosas? ¿Por qué actúan de una u otra forma? ¿Por qué actuamos de una u otra forma? ¿Por qué reaccionan así? ¿Por qué reaccionamos así?

Y pues es sorprendente que muchas veces podemos poner tanta pasión a algo que olvidamos qué es lo que estamos haciendo. ¿Para qué o por qué? Satisfacción sí es el ayudar tanto a ajenos como propios, desconocidos y conocidos.

¿Está mal querer algo más? He visto cómo quienes dicen no querer algo más, secretamente desean algo más y no soportan ver que quienes quisieron más lo consiguieron, y pese a ello, los siguen. Algunos los llaman vulgares; llaman vulgares a quienes se atrevieron. ¿Vulgares? ¿Qué no todos somos vulgares? No, porque no todos se atreven. El querer algo más no se encuentra en conflicto con el amor por el bien. ¿Por qué se martirizan?

¿Será esto el amor?

Estándar

«El amor es una construcción inteligente de dos personas sabias, que deciden ser amigos, compañeros, cómplices, compinches, y buenos amantes. Que a pesar de los problemas que nunca faltan, se eligen cada mañana para seguir caminando juntas por la vida.»

Sí lo amé

Estándar

La verdad es que sí lo amé.

Paradójicamente pasé de tener relaciones exitosas antes. Pero por el mismo miedo que me generaron algunas experiencias, la última vez hice muchas cosas mal. Intenté escudarme y al final me salió el tiro por la culata.

Mis amigos me dicen que no me culpe. Incluso mi ex pareja me come ntó lo mismo. Me parece que en cuanto deje de culparme y logre desapegarme un poco más, podré entonces salir adelante.

Con él, a pesar de todo, fue hermoso. Mantendré la mente abierta con esperanza de que las cosas cambien en el futuro y exista la posibilidad de un reencuentro, aunque también debo tener en mente en que esto podría no suceder, de tal forma que también pueda seguir.

Y es que lo cierto, es que al menos en los próximos meses necesito un descanso de tener relaciones (sentimentales, también de los de otros tipos, ). Desde 2012, tal vez en realidad desde 2011 si cuento a «C», siempre he estado con alguien y llegué a olvidar cómo hacer las cosas por mí mismo y para mí. En cuanto este proceso termine o esté por terminar, con todo mi corazón espero que la persona que ahora se fue, regrese. Él también tendrá tus propios procesos y debo de estar feliz porque también quiera mejorarse. Todos tenemos nuestros propios demonios.

Si los procesos de los dos, a final de cuentas, terminan en tomar otros caminos, lo aceptaré y crearé el propio. Mientras tanto, debo seguir, como pueda. Hacer mi propio camino y ver si el camino de él se junte con el mío. Si eso no pasara, los caminos siguen su curso.

Me siento un poco mal de preocuparme de cuestiones amorosas mientras vivimos en un país que se desmorona. Pero estoy seguro que pronto podré regresar a las viejas andadas y poner mi granito de arena en hacer un mejor país desde mi trinchera.

Sigo siendo un ser humano. Nosotros sabemos lo que es ser uno, normalmente los problemas no lo son, pero somos seres humanos.

Los dos sabemos lo hermoso que fue: el amor, cariño y la aventura; ¡vaya aventuras!

¿Y ahora qué?

Estándar

¡Oh! Pero qué difícil es seguir adelante, más cuando el camino ya había sido construido y de pronto fue destruido. «Sigue tu camino y si no lo hay, ¡constrúyelo!», me dijo la semana pasada mi abuela… en una carta que me escribió hace 25 años. Interesante cómo encontró esa carta antes de mi regreso, haberla leído cuando más lo necesito no deja lugar a dudas.

Como analogía, hasta ahora la vida me parece que funciona similar a como lo hace Bitcoin: el grado de dificultad va aumentando, pero a pesar de eso, el resultado se puede resolver. Probablemente, aunque me contradiga, uno definitivamente sí va agarrando más callo, sí sí, el grado de dificultad va aumentando, pero también nuestro temple…

A través de estos, aún, pocos años de vida, lo que he ido aprendiendo de los demás, más que ser lo que quiero ser, siempre ha sido lo que no quiero ser. ¿Les ha pasado? Pero creo que es mejor, así uno tiene opciones, opciones… Me parece que esa palabra es elemental. Cuando llegan los problemas, uno se enfrasca en la situación y se olvida de todo lo demás: en la mayoría de los casos, siempre hay opciones hacia donde movernos.

¿Y ahora qué? No importa: lo que yo quiera.

Aprendizajes

Estándar

Ahora no daré muchos detalles. Me parece que en Taiwán aprendí cosas, muchas por las buenas y otras tantas por las malas. Espero poderles compartir lo aprendido antes de que acabe el mes.

Los amo.

El taro

Estándar

Es increíble cómo algunas cosas pueden recordarte algo. Normalmente, sería un olor lo que me recordaría a alguien, en otras ocasiones, una canción o incluso un sonido.

Hay un sabor en particular que me recuerdan a ti, el taro. Hay un pan que venden aquí en cada Hi Life, se llama 饅頭, está hecho de harina de arroz, taro y relleno de taro. Cada vez que compro 饅頭, mis ojos se humedecen, a veces lo suficiente para generar una lágrima. Cada vez que puedo, te como… no sabes cuánta falta me haces. Ojalá puedas conseguir un poco de taro en donde están, si no, también yo soy taro, y en algunos meses regresaré.

Trabajar, dormir, trabajar (parte 1)

Estándar

No lo titulé dormir, trabajar, dormir porque es lo que uno hace cuando más es trabajar. Hace unos meses renuncié a mi trabajo en gobierno, donde pude darme cuenta (también en los dos anteriores), que todos debíamos sacrificar nuestras vidas personales. 

Durante varios meses solamente tenía tiempo para dormir llegando a la casa, por suerte en muchas ocasiones podía ir al gimnasio en la hora de comida. ¿Dos horas de horario de comida? En el D.F. (CDMX) no sirve de nada. Recuerdo en algún trabajo pasado, esas horas para gente de provincia de la misma oficina, era tiempo suficiente para ir por los hijos a la escuela, comer con ellos y regresar al trabajo. ¿Por qué no dejar 50 minutos para comer en la CDMX? Así podríamos salir 1:10 antes y poder disfrutar algo más del tiempo personal, el cual se ve limitado a fines de semana, el cual a su vez de limita a tareas del hogar, ir al súper, etc., quedando un par de horas netas para uno mismo. En verdad no puedo ni imaginarme los que tienen familia, pero en mucho de los casos, pude ver que tenían bastante presión con sus parejas por pasar poco tiempo con su familia, en el peor de los casos estaban divorciados o de plano estaba por hacer. 

Por otro lado, pude ver también como mucha gente brillante incluso sacrificaban sus propias metas, sean intelectuales, laborales y de pareja, por querer destacar en el cargo que tienen. Era triste ver cómo muchos tenían un gran potencial de desarrollo, especialmente los que eran chavos como yo, pero que por empezar a ganar buena lana o empezar a destacar en un pequeño mundo de 40 personas de una oficina, se olvidaban de lo que de verdad querían. Lo anterior, me recuerda cuando estuve 2 meses en una empresa multinivel, solamente que en gobierno es más sutil (probablemente en grandes empresas sea parecido). 

Lo peor de todo es cuando te das cuenta que entraste en lo que uno tanto criticaba. En retrospectiva, la mala experiencia que tuve en mi última chamba, espacialmente en los últimos 15 días, me impulsó a este año hacer cosas que había postergado. Tal vez de haberme quedado en la chamba, lo habría postergado más.

¿De qué sirve estudiar 3 años de kínder, 6 primaria, 3 secundaria, 3 de prepa, 4 de universidad y 3 años de trabajo? Ya tengo varios conocidos y un par de amigos muertos; qué triste sería que llegara mi hora y seguir haber seguido un camino en línea recta, a veces vale la pena detenerse y darle la vuelta un rato, para luego poderlo retomar (y repetirlo varias veces). 

Tradicionalmente, el rol social (todavía más marcado en hombres que en mujeres), es el siguiente: estudiar, estudiar, trabajar, trabajar, coche, coche, casa, casarse, hijos, trabajar más, etc. ¿Qué tal si en vez de tener un coche tan rápido, te echas un viajecito de medio año, qué tal si apurarse tanto en empezar a pagar una casa, pones un pequeño negocio? Hay muchas alternativas, no hay que cerrarse a seguir el rol (que he de decir, no tiene nada de malo en seguirlo, siempre y cuando uno esté consciente que es lo que realmente desea y que no se deja llevar por el entorno o la corriente).

Caminando por la ciudad

Estándar

Les cuento que últimamente para ir de mi casa al trabajo, camino más o menos ⅓ ó ½ del camino y posteriormente tomo un pesero o continúo con Uber (ya con tarifa de entre $40 y $28) dependiendo qué tanto me acerque.

Ayer fue diferente: 

El tráfico en la cuidad estuvo desquiciado y ningún medio de transporte, tanto público como privado, estuvo disponible. Habré caminado más o menos una 1hr 30 minutos hasta mi casa.

Puedo decir que disfruto de caminar en la cuidad, pero probablemente lo haría si no hubiera tanta contaminación. ¿Valdrá la pena ir exhalando tanta cantidad de gases de los autos, camiones y trailers? Regresando a la marcha, quiero compartir que fue una experiencia algo profunda: pasé por lugares que tuvieron mucho significado para mí: La Burguesa, Los Bisquets de Obregón, Papa Guapa (ya cambió de nombre), El Perro Negro y una infinidad de Sanborns. ¿Nostalgia me traen estos restaurantes? Tal vez sí, pero el saber que lo que fue y no saber qué será, me trae un sazón bastante agridulce, aunque cualquier futuro es prometedor.

¿Mis palabras hacen sentido?
Los quiere,

Emilio