Tal vez sea ésta la pregunta universal, o humana.
Tal vez una de las razones por las que nos sentimos insatisfechos con lo que hacemos (lo que estudiamos, lo que trabajamos, con quien estamos, etc…) sea porque eso que no nos gusta abarca la mayor parte del tiempo. Por ejemplo, si trabajas en un lugar en el que aborreces, incluso si te gusta, representa un verdadero problema si vives en algún país de América Latina (tal vez, también, si vives en Estados Unidos).
Si contamos la universidad, pasamos alrededor de 24 años estudiando de manera contínua y posteriormente se inicia la vida laboral. ¿Debemos pasar prácticamente 2/3 de nuestro día trabajando? Por más que nos guste, nuestra vida será poco integral, aún peor si tenemos hijos o algún dependiente, porque también se ven afectados por nuestra ausencia. Lo anterior no significa que no debamos ir a la escuela o dejar de transmitir o adquirir conocimientos nuevos. Si alguna vez vieron la película «Lucy» (http://www.imdb.com/title/tt2872732/), estoy de acuerdo que debemos hacer lo mismo que las células: para información a la próxima generación, una y otra vez, una y otra vez.
***
Cienfícos afirman que el universo tiene 13,700,000,000 de años de vida (claramente, este número de años podría refutarse en el futuro cuando nuestro conocimiento del espacio-tiempo sea mayor, pero bueno, no discutiremos este punto), de ser así, teniendo ahora la oportunidad de vivir durante unos 75 años de los trece mil setecientos millones… ¿Vale la pena hacer cosas que nos desagradan y perder el tiempo de esta manera?
***
Habría que preguntarnos si nos estamos concentrando en hacer algo por los demás y algo por nosotros, ¿estamos ocupando nuestro tiempo de esta manera? ¿Estamos acaso aquí para hacer algo por los demás y por nosotros? Se dice que muchas veces la respuesta más simple es la acertada, el problema aquí es que la pregunta es demasiado compleja para saber si alguna respuesta simple es suficiente.
Este texto probablemente carece de realción entre párrafos e incluso entre oraciones, una disculpa.
Los quiere,
Emilio