Les cuento que últimamente para ir de mi casa al trabajo, camino más o menos ⅓ ó ½ del camino y posteriormente tomo un pesero o continúo con Uber (ya con tarifa de entre $40 y $28) dependiendo qué tanto me acerque.
Ayer fue diferente:
El tráfico en la cuidad estuvo desquiciado y ningún medio de transporte, tanto público como privado, estuvo disponible. Habré caminado más o menos una 1hr 30 minutos hasta mi casa.
Puedo decir que disfruto de caminar en la cuidad, pero probablemente lo haría si no hubiera tanta contaminación. ¿Valdrá la pena ir exhalando tanta cantidad de gases de los autos, camiones y trailers? Regresando a la marcha, quiero compartir que fue una experiencia algo profunda: pasé por lugares que tuvieron mucho significado para mí: La Burguesa, Los Bisquets de Obregón, Papa Guapa (ya cambió de nombre), El Perro Negro y una infinidad de Sanborns. ¿Nostalgia me traen estos restaurantes? Tal vez sí, pero el saber que lo que fue y no saber qué será, me trae un sazón bastante agridulce, aunque cualquier futuro es prometedor.
¿Mis palabras hacen sentido?
Los quiere,
Emilio